lunes, 20 de agosto de 2018

Desahogo I: Piedras


Pequeñas señales en el camino. Pequeñas piedras lanzadas no se sabe en que dirección, ni con que intención, pero con las que sigo teniendo que lidiar. Me armo de paciencia y sigo a mi marcha, intentando pasar, que no me afecte, que no duela. Ya dejé que doliese bastante.

Puede que resulte molesto que intente rehacer mi vida, puede que las conciencias se hayan revuelto, que se hayan movido más los hilos, puede ser que le faltaban comillas a muchas frases, pueden ser tantas cosas... Intento no pensarlo, pero me resulta imposible. Ahogo el sentimiento en orfidal y alcohol, mis drogas legales favoritas, me desvivo inutilmente por concentrarme en las obligaciones y de cuando en cuando me dejo llevar por los placeres más humanos y únicamente así consigo sobrevivir a la situación, hasta que, de nuevo, otra piedra es lanzada. Cada vez me cuesta más mantenerme en pie. 

Hoy Hyde casi se despierta. Ha dormido a golpe de orfidal, para no variar, pero antes, en su pseudoaparición ha vuelto uno de los sentimientos más horribles con los que convivo. Nada está bien si estas tu cerca, me susurraba. Esto no ha sido una piedra, ni tiene nada que ver con las piedras. Esto ha sido una puñalada inesperada, un dolor que me atraviesa hasta lo más profundo de mis entrañas.

Y me pregunto, ¿de verdad tan molesto es que intente encontrarle algún sentido a la vida, que intente recuperarme? Porque lo único que estoy haciendo es aprender a sobrevivir a la situación.


Después de esta entrada escrita únicamente para desahogarme la siguiente prometo que tendrá un poquito más de trasfondo, en la que intentaremos ver las diferencias entre lo que es llamar la atención y cuando alguien de verdad necesita ayuda.


Wubba lubba dub dub 

1 comentario: