martes, 28 de agosto de 2018

Párrafos de mas de media noche II: Los monstruos han de morir


3 días, han pasado 3 días. Parece que no hubiera transcurrido ni un solo segundo.
Los monstruos han de morir.

Proceso automático. Levantarse, sentarse y cumplir con las obligaciones. Parar a comer.
Los monstruos han de morir.

Continuar con las obligaciones. Pequeña distracción con Whatsapp.
Los monstruos han de morir.

Aún más obligaciones. Cenar.
Los monstruos han de morir.

Se acabaron las obligaciones por hoy, el monstruo se acerca, pero ha de morir.
3 días, han pasado 3 días...

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

La defensa es inútil, una vana esperanza en algo imposible, puesto que mi palabra ya no vale nada. Alguien ha sabido mover muy bien sus hilos. No queda nada bueno por hacer.

Hace días me retiré de este juego, limitándolo a mi propio juego personal, escribir mis desahogos en este blog. Pero cada día lo que una vez fue amor se oscurece más y más y ya no se lo que es. Se que no quiero defenderme, puesto que no serviría de nada. Es mejor dejar que las piezas se junten y todo caiga por su propio peso... Eso siempre que Queen of Puppets lo permita. Se que nunca lo permitirá.
Nunca pensé que los hilos usasen lo que en teoría se aceptaba como un arma de conveniencia.

Resignarse, no queda nada bueno por hacer.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El monstruo se ahoga en decepción. El monstruo debe morir. Pero el monstruo sabe que si él muere, morimos todos y, hasta ahora, parece que me deja vivir. 3 días, han pasado 3 días... 

Y no parece que este infierno tenga final

Wubba lubba dub dub

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

"Todas las cosas bellas y llenas de luz se desvanecen tan rápido... Y jamás regresan"

Y aún cuando él terminó por ver sólo oscuridad, ella seguía recordando la luz verde, pues ésta albergaba toda la verdad detrás de cualquier hilo, todas las mentiras a destapar, todo lo que nunca nadie quiso oír, admitir o creer. Así se terminó de marchar, con una nueva herida que, según se formó, supo que nunca desaparecería. 
Con una realidad no valida para todos. Con la esperanza puesta en aquella luz verde.
Con un malestar indescriptible que no sabía cuanto tiempo podría soportar.
Con la sensación de que tarde o temprano el monstruo escaparía, y no será para morir.





No hay comentarios:

Publicar un comentario